Legalizar las drogas para derrotar al narcotráfico

(La nación, 17/02/2012)

El Presidente de Guatemala Otto Pérez Molina propuso legalizar las drogas, durante su intervención en el Seminario sobre Seguridad y Migración en Centroamérica y México, celebrado en Guatemala de la Asunción el pasado 10 de febrero. Poner el tema sobre el tapete no solo resulta oportuno sino necesario, porque después de décadas de enfrentamientos judiciales y militares contra los cárteles –en toda la región– la verdad apunta a que las redes criminales se han fortalecido, en tanto los gobiernos perdieron espacio y autoridad, con lo cual los países se precipitan al narco-Estado. Pero legalizar no deja de ser peligroso, la cura podría ser más dañina que la enfermedad.
Por ser asunto estratégico se deben establecer el objetivo a alcanzar, el qué, y la táctica o la forma de lograrlo, el cómo. El Presidente Pérez Molina, según elPeriōdico de Guatemala (12/02/2012) dijo: “[…] Habrá que analizar qué medidas tomar para regular la venta y distribución de las sustancias. Con ello se logra quitar la criminalización que hay alrededor del narcotráfico como la violencia, lavado de dinero, contrabando, tráfico de armas, corrupción en las que se han penetrado fiscales, jueces policías e instituciones completas de Gobierno […]”. Es claro el objetivo: acabar con la violencia y la corrupción causadas directa o colateralmente por el narcotráfico. Pero la cautela y prudencia se impusieron al evitar los detalles acerca de cómo se hará. El Presidente evitó entrar al peligroso terreno del cómo.
Legalizar no puede hacer de nuestra región un lugar de “fiesta” donde los capos del narcotráfico hagan su agosto y se afecte masivamente la salud pública. Por eso resultó sorprendente la idea que –según la misma edición de elPeriōdico de Guatemala– externara Daniel Hereng, Director del Centro Internacional de Investigación: “[…] se generaría un mercado para que extranjeros vengan a consumir la droga al país […]”. Mucho cuidado: legalizar la droga no debe traducirse en el apoyo a los capos, ni en la destrucción de nuestra sociedad con un narco-turismo ni con un adic-turismo.
Antes por el contrario, una política preventiva en materia de narcotráfico, debería contemplar tres metas fundamentales: (i) controlar los precios del mercado de las drogas prohibidas, de tal modo que no resulte atractivo a los cárteles producirlas ni venderlas; (ii) empadronar a la mayor cantidad de adictos, para ofrecerles un plan de desintoxicación; y (iii) reducir la inseguridad causada por narcodependientes que roban y matan para lograr las dosis del día (V.: La Nación, 12/06/2009). El Estado, bajo receta médica, debería distribuir las drogas gratuitamente a los adictos pues con ello los precios caerían; a partir de aquí se alcanzarían las otras metas.
La propuesta del Gobierno de Guatemala dará espacio para una discusión importante, pero debe abordarse con responsabilidad: la finalidad es derrotar a los cárteles y no de cederles el territorio.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: